Publicidad:
Terra
La Coctelera

Cierre Indefinido

A partir de hoy el autor deja de publicar en este espacio. Pero se le podrá encontrar en:

www.gpac81.blogspot.com

Megalópolis Autofagocitarias (III)


<<¡Mi General!, por aquí se levantan altivos y arrogantes unos
escombros ordenados en forma de edificios-rascacielos. Dicen llamarse Megalópolis Autofagocitarias y piden un desorbitado rescate para liberar a millones de ciudadanos retenidos en sus grises calles asfaltadas. Si no claudicamos ante sus exigencias amenazan con explotar a sus temerosos rehenes con duras jornadas laborales, sucias calles, pequeños y sobrios hogares, alienantes transportes públicos, así como otra serie de horrendas, extremas y crueles condiciones de vida.
¡Quedamos, mi general, a la espera de una orden clara y contundente!>>

Megalópolis Autofagocitarias (II)

Megalópolis Autofagocitarias (II)
No sé si los líquidos inmiscibles vertidos sobre la gran Megalópolis acabarán por mezclarse algún día en disolución homogénea/homogeneidad perfecta. Emanan temerosos de entre las casas vestidos con sus ropajes de habitantes interraciales tiñendo sus almas de falsos estándares. Pero las calles miran hacia los grises acerados con la vista esquiva, dejan que líquidos fluyan por sus torsos asfaltados sabiendo que no pasarán de una injusta e interesada emulsión jerarquizada.
El triste futuro está en los campos verdes y amarillos, allí donde los hombres fluyen separados en sus coordenadas aisladas.

Megalópolis Autofagocitarias (I)


De cómo unos arrogantes y omnímodos rascacielos de acristaladas fachadas se levantan contra sus habitantes consumiendo cuerpos y almas humanoides,…..
Mientras, sus ajados ciudadanos se defienden, ingenuamente, intensificando la producción de bienes y servicios que no hace más que aumentar la extensión y la capacidad fagocitaria de estas despiadadas máquinas de metal, hormigón, madera y cristales …. …. …. …. ….xxX$Xxx…. …. …. …. …. la respuesta está en los campos verdes y amarillos, allí dónde el hombre se mimetiza con la naturaleza y ésta le acurruca en sus regazos de tierra pedregosa y rojiza, de verde húmedo, de sol y cielo abierto.

Es el oído que escucha el sentir de mi víscera latente…

Es el oído que escucha el sentir de mi víscera latente, mientras descansa tu cabeza sobre mi pecho despojado, lo que hace que broten líquidos internos que sedan la actividad cerebral que odia, opina y piensa.
El cosmos distorsionado de mi cuerpo engarza a la perfección con lo que en realidad debiera ser no más que figura ambulante de genética heredera y canalla.
Cabeza, tronco y extremidades; descripciones rudimentarias del ser humano y otras generalidades absurdas estallan en mil segmentos,
¡Daría tanto igual que mi ombligo se desintegrara por fin en la nada de la bóveda negra carcelera, tan solo si se mantiene unido tu esférico miembro pensante sobre mi pecho! ,
Es ese oído que oye sesenta veces por minuto el sistólico intento del cuerpo por vencer a la muerte, lo que logra que cobre sentido el vórtice antihorario en los sumideros públicos de blanco-esmaltado.
Es el oído que siente el latir autómata del mecanismo vital de nuestros cuerpos, lo que explica porqué el organismo se levanta en las cuatro dimensiones del desconocimiento coordenado.

La luz.
Decae sigmoidea la concentración de sustratos funcionales en sangre,
La oscuridad.

Un día deAgosto, Provincia de Burgos

Creo que es justo aquí donde los campos amarillos estallan a la vista de las miradas resignadas,
Son montes de suave manto dorado y cereal rubio que peina la tierra seca,
balas compactas de trigo,
alimento macizo de otros tiempos,
Es aquí donde las curvas suaves del horizonte ilegitiman los ruidos estridentes de los hombres,
donde la razón se derrumba en placer anestesiante,
No se si es justo aquí donde el universo explotó en nacimiento,
donde la vida despertó en existencia,
y habrá de descansar en resignado destino.
Quizás sean mis ojos fotosensibles los que olvidan que los armisticios se firman con letras de curvas suaves, no muy distintas de estos montes chatos en cuyas cimas se abre un mundo de falsa llanura, no más, meseta.

La mentira no os olvida

Ingrávido llanto que viajas por bóvedas negras de infinito aterrador,
Triste nostalgia de brownianos movimientos que te dominan,
Estúpida razón de perniciosos algoritmos que te manejan,
Minúscula materia que centelleas, tímida, atrapada en tu universo terrestre
de coordenadas coercitivas y alienantes.
¡Dónde se hallan los sumideros escapatorios, dónde la anestesia general!
¡Cuándo los tiempos implosivos que reviertan la injusta justicia en verídica verdad!
Susurran las tenues estrellas del horizonte:
….
La mentira no os olvida,
La mentira no os olvida,
La mentira no os olvida,

El hombre cubre sus órganos auditivos, mas siente sobre su piel el martilleo constante de la existencia:
….
Salidas Escapatorias,
Centrípetas Fuerzas,
Tierras Envolventes,
Vórtices y Sumideros,
Evasión y Fuga,
Sublimación- Subliminal.
….
Tic-Toc-Tic-Tac,
ésto no es un reloj digital.

Presión Atmosférica - Rompeolas (II)


RoMPeoLaS,
que quietan en las orillas de arena partida,
que son trincheras de años y llantos,
SeReS RoMPeoLaS de humanas figuras,
que yacen contra la erosión del tiempo, del alma y, sobretodo,
contra la desazón y el desasosiego de las coordenadas espaciales,
que nos encajonan y convierten en mínimas nimiedades de un Universo inmenso que cargamos sobre nuestras espaldas.
Mientras la erosión del tiempo no quiebre el alma o el cuerpo, la presión del infinito seguirá cayendo sobre la piel, y ella dará explicaciones absurdas con fines analgésicos,
¡¡ Estúpidos Seres Humanoides !!,
La verdad no está ahí fuera, sino en la corrosión cerebral de nuestras sienes.
La verdad no está ahí fuera, sino en las mentes taradas del ser humano.
La verdad no está ahí fuera, sino en nuestras sienes enfermas y atrofiadas.