Siento que no tengo palabras para sentir
Se escapa hacia muy dentro de mí la existencia y se acurruca entre las vísceras de mi mecanismo vital.
Y alli no logra, sino que existe (que no es poco).
La velocidad del sufrimiento es ya elevada, -dijo el Doctor- , por <
Sepan ustedes que esa, y no otra, es la causa de su envejecimiento prematuro.
Quizás le hablaron alguna vez de la Relatividad del Tiempo, Señor -dijo el científico- pues bien, es justo ese agujero negro que tiene por ombligo.
Ya en la expiración final se le escuchó algo así como: “que alguien lo escriba bien en grande, sabed que no hay mayor mentiroso que el que se da cuenta de sus patrañas”.
